Grandes Historias

Claudia Menares: «En el kilómetro 30 la majestuosa Torre Eiffel, imposible no mirarla y pensar, a esto vine!».

Domingo 14 de Abril, 08:35 horas en Paris, día soleado con 3 grados de temperatura, mucho viento y en la calle Champs Elisées, frente al Arco de Triunfo comienza la largada para los 55.000 corredores del Marathon 2019.

La salida es por oleadas, así que tenía que esperar mi turno 09:35 hrs., muy abrigada previo a la partida, mientras tanto los corrales con baños cada 3 metros y personal dispuesto para recibir las capas de ropa, el sol era solo un iluminador de la cuidad, mucha gente en las calles, todos dando ánimo a los participantes, la ruta hermosa indescriptible, en el Kilómetro 5, el Palacio de la Bastilla nos recibe con la primera zona de hidratación agua, frutas y pan de miel, así eran cada 5 kilómetros las zonas de hidratación y acá algo distinto, cada 10 km cubetas gigantes para mojarse las manos o simplemente tirarse agua, para mi ideal.

La temperatura no sube y seguimos avanzando por esta ciudad que llamé la ciudad ondulada, subidas y bajadas contantes en el recorrido, seguimos avanzando y llegamos al Bosque de Vincennes 10km en senderos de árboles gigantes muy helado y sombrío íbamos ya en el Km 24, saliendo de estos senderos iniciábamos el recorrido al lado del Río Sena, frente a la Catedral de Notre Damme, Paris en la calle todos animando y gritando Allez! Allez! Impresionante, Ya no falta nada!

Y cuando pensé que saldríamos de los eternos puentes, entramos a un túnel de 2 kilómetros, se sienten los pasos y respiración de los corredores con mucha más nitidez, seguimos en la oscuridad y humedad del lugar cuando al salir a mi izquierda en el kilómetro 30 la majestuosa Torre Eiffel, imposible no mirarla y pensar, a esto vine! a correr en Paris y aquí estoy!! , así que tome más fuerza y seguí convencida que sólo faltaba un trote de 12km por delante.

Adentrados nuevamente en la ciudad, sus construcciones, sus calles, su gente, el aliento de todos y cada una de las batucadas en el trayecto muy motivante, cantantes y bandas nos acompañaron en todo el trayecto, yo sigo avanzando y pienso en mi país, en mi familia, en mis hijos que debían estar esperándome y todos mis compañeros que habían terminado su maratón en Santiago el domingo anterior, con el corazón en la mano seguí corriendo, lo mío es esto! Eran los mensajes que enviaba a mi cabeza, yo estoy preparada, no me daba cuenta cómo iba avanzando y en pleno Bosque de Boulogne kilómetro 40, una bandera Chilena! Vamos Chile! Yo les grité a ellos y esas personas que no me conocían corrieron a mi lado alentándome, corrí con más energía ya estaba llegando al final, mi reloj ya marcaba Km 42 y la gente gritaba más fuerte Allez! Allez!! la meta estaba ahí a 500 metros del Arco de Triunfo cuando la crucé, Feliz! Lloré! y Lloré! Y ahí estaba mi amiga de siempre esperándome nos abrazamos y lo único que quería saber era de mi hijo, él había llegado 44 minutos antes! Estaba recuperándose del frío esperándome con mi hija. Lo habíamos logrado.

Tenía que avanzar hacia mucho frío, recibimos corta viento, medalla y la Polera otra modalidad de esta carrera te la entregan al final y la zona de llegada daba directo hasta guardarropía, por lo que todo el recorrido que haces para recibir tus premios suman para llegar pronto a tu ropa de cambio abrigarte y disfrutar tu logro. Lo haría mil veces, correr el Maratón es la máxima expresión de la fuerza mental que un ser humano puede experimentar. Luego de todo eso el reencuentro con la familia y a disfrutar la ciudad. 

Articulo anteriorArticulo siguiente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Howdy,
Buy Premium Version to add more powerful tools to this place. https://wpclever.net/downloads/wp-admin-smart-search