Grandes Historias

Marie-Cécile De Haro: «Cruzar la meta fue un momento genial e inolvidable».

Domingo 14 de abril del 2019; había llegado el día tan esperado y tan temido a la vez. Nos (José Delgado y yo) levantamos temprano, me sentía bien, relajada y sin estrés. Quizás los días previos en donde recorrimos todo París en modo turista me hicieron olvidar este gran evento. Desde ya sabía que iba a ser un día inolvidable.

Al salir del hotel, sentimos de inmediato el frío, había unos 2 o 3 grados y un poco de viento. Me asusté un poco pensando en toda la preparación realizada con el clima agradable de Santiago, pero el entusiasmo le ganaba al miedo. Tomamos el Metro en dirección al Arco de Triunfo donde debíamos encontrarnos con mi hermana, Anne. El Metro estaba lleno de corredores de distintas nacionalidades. Desde ya se notaba el nerviosismo al mirar las caras en el Metro. Ya casi llegando a la estación de metro Charles de Gaulle – Etoile, sentía alegría por volver a ver mi hermana después de tanto tiempo. En ese momento me sentía muy agradecida por el esfuerzo que ella hizo de venir a apoyarme, y también de los padres de José que nos ayudaron muchísimo. Luego, las fotos de rigor con la familia, y ya era la hora de ir hacia el encajonamiento. Nos sacamos la ropa, y solo nos fuimos con guantes y cortaviento trotando hacia nuestra ola de largada.

A pesar de la cantidad de gente (unos 50 000 corredores), el acceso al encajonamiento fue bastante organizado y fácil. En el mismo encajonamiento, hay baños, y la gente se movía para no terminar congelada. En el encajonamiento escuchábamos de lejos el micrófono informando que habían salido las Elite Mujeres (8h09), luego los Elite Hombres (8h25), y a medida que pasaba el tiempo las olas de 3 Horas, de 3 Horas 15… Ya se acercaba nuestra largada, 3 Horas 30. Más relajada no podía estar, no había más espacio para las dudas, pensé “un largo más, eso es, nada más”. A pocos minutos de largar, empezó a volar en el aire la ropa: los corredores desechaban la ropa utilizada para capear el frío y la tiraban en unos contenedores de reciclaje en el medio del encajonamiento. Me encantó que la organización promueva un maratón de Paris muy sustentable y por así decirlo “verde” (reciclaje de ropa, botellas, basura orgánica y baja huella de carbono). Con José, nos dimos un último y fuerte abrazo y desde ese momento casi no íbamos a hablar hasta un par de horas más tarde.

Escuchamos el disparo de largada, y unos minutos más tarde estábamos corriendo en los Champs Elysées en dirección al obelisco de la Concorde. La masa de corredores animaba a aumentar el ritmo pero con José habíamos definido un plan de carrera desde hace varias semanas y no lo íbamos a cambiar. Ya estaba todo planificado. Para este maratón, mi primero, tuve la suerte de que José me acompañara como pacer de inicio a fin,  encargándose de llevar el ritmo. Yo solo tenía que enfocarme en correr y disfrutar. El recorrido del maratón pasa por monumentos emblemáticos de París, es como un tour por la ciudad corriendo: los Champs Elysées, la Concorde, la opera Garnier, el museo del Louvres, la Bastille, el castillo de Vincennes, la Catedral Notre-Dame de Paris, la Tour Eiffel, el museo de Orsay y la fundación Louis Vuitton…Desde el kilómetro 1 el apoyo de la gente era increíble. En el camino habían bandas de todo tipo de música, DJs, grupos de cheerleaders, niños que sacaban la mano para apoyarte y carteles muy chistosos. Así que me deje llevar, el ritmo elegido; alrededor de 5 minutos el kilómetro, era cómodo y vi pasar los primeros 10 kilómetros muy rápido a pesar de un par de subidas que aparecieron en el trayecto. En esos primeros kilómetros vimos a varios corredores chilenos del equipo TYM que saludamos con un “Vamos Chile”. También vimos un corredor mexicano disfrazado de Hulk corriendo sin zapatillas y otros runners disfrazados de manera bien extravagante.

Los puntos de hidratación tenían dos características, no hay bebidas isotónicas, solamente agua, siempre en botellas, sin tapa para consumir de inmediato, y con tapa para llevarse. Los puntos de hidratación ofrecen también una variedad de cosas para comer como plátanos, frutos secos, galletas saladas entre otros. Algo muy bueno es que los mesones son de 160m para evitar la congestión y en algunos casos por ambos lados. En el segundo tramo también habían puestos con esponjas y agua pero dado la temperatura no fueron necesarias.

A partir del kilómetro 11, entrando en el bosque de Vincennes, empecé a sentir una molestia en la rodilla derecha, era la banda iliotibial. Sabía que el dolor iba a ir creciendo a medida que pasaban los kilómetros pero estaba preparada a aguantarlo. A ratos intentaba compensar con la otra pierna. Al salir del bosque, entre el kilómetro 20 y 21, escuche a mi hermana gritar “Allez Marie, allez” y me lleno de energía para lo que se venía más adelante. Ya estábamos a la mitad. Pasamos la media maratón en 1:46:35, todo iba acorde al plan. En el kilómetro 24, dejamos la calle y el recorrido siguió por el borde del rio Sena. En el kilómetro 26, entramos en un túnel largo de más o menos 1km. Fue una sensación extraña pasar de la luz a un túnel oscuro donde los pasos de los corredores hacían un gran eco, sumado además con los gritos de aliento del pacer de 3h30. Recién en este túnel me saqué el cortaviento, nunca en todo el maratón sentí calor, pero tuve que sacármelo ya que sentía que mis brazos se estaban quedando “dormidos”.

Entre el kilómetro 27 y 32, me llegó el cansancio, tuve un bajón tanto físico como mental, y esos 5 kilómetros salieron unos 15 a 20 segundos más lentos. No fue una baja de ritmo tan importante pero necesitaba ese respiro para mi rodilla. Por otro lado en ese tramo se pasó por 3 o 4 pasos bajo nivel en donde las subidas aunque eran cortas cansaban mucho las piernas. Pasado el kilómetro 32, pude recuperar el ritmo hasta el kilómetro 35. Nuevamente mi ritmo retomaba el 5 el mil. Después fue puro corazón y cabeza. Sabía que iba a terminar, y en ese momento no me importaba el tiempo. Como era mi primera maratón no sentía esa presión de mejorar una marca, solo había que terminar y disfrutar.

Del kilómetro 35 al 41.5, el maratón pasa por el bosque de Boulogne, muy agradable, mucha gente en ambos lados de la calle gritando y dando energía. Me alimenté de esa energía, también pensé en mi familia, mis compañeros de equipo (Warnke Running Team) con el único objetivo de seguir avanzando y cruzar la meta. En este tramo, caminé un par de veces y José no paraba de alentarme y de decirme que lo estaba haciendo extraordinario. Tomaba una respiración profunda y volvía a correr. A unos 800 metros de la llegada estaba mi hermana gritándome, corrió conmigo algunos metros, estaba muy orgullosa de mí, me dijo que lo estaba haciendo increíble, más feliz no podía estar. Última rotonda y ya no sentía dolor, nos miramos con José y aceleramos. Sí, al parecer me quedaba energía ¡Según reloj los últimos 600m salieron a 4’30 ¡!! A pocos metros de la llegada, con una tremenda sonrisa en la cara, nos tomamos de la mano para cruzar la meta. Fue un momento genial e inolvidable. Cruzamos la meta unidos, José no paraba de decirme que estaba orgulloso, que había hecho un carrerón, un tremendo tiempo y yo apenas me daba cuenta del tiempo con el cual había cruzado la meta; 3:38:44.

Avanzamos en la zona de llegada para recibir la polera Finisher y la medalla. Estaba entera, caminando como si nada. No lo podía creer. Mi hermana me había dado mi celular cuando la vimos antes de la llegada, abrí los mensajes y ya llegaban mensajes de felicitaciones, también vi como habían seguido la aplicación los compañeros de equipo desde las 2 de la mañana en Chile.

Nos volvimos a encontrar con la familia de José y mi hermana y fuimos por el mejor premio: la pizza ¡Y ya comiendo estaba pensando en el próximo maratón… Si alguien me hubiese dicho esto hace un año atrás creo que hubiese reído mucho. Yo? Un maratón? No…

Articulo anteriorArticulo siguiente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Howdy,
Buy Premium Version to add more powerful tools to this place. https://wpclever.net/downloads/wp-admin-smart-search