Hidratación

Bebidas isotónicas, más que hidratación

Llevan ya muchos años en el mundo del deporte en general, en las competencias de running es imposible no verlas en los puntos de hidratación, por corta que sea la carrera. Las bebidas isotónicas son, a día de hoy, uno de los elementos indispensables en toda actividad deportiva en general y en el running en particular.

Las bebidas isotónicas son preparados que favorecen la hidratación y reposición de electrolitos del organismo ante pérdidas importantes, debido a que contienen una cantidad de agua, hidratos de carbono y minerales adecuada para este fin. Se les denomina de esta manera, por la cantidad de elementos (azucares y minerales) que contienen, disueltos en agua similar a la que se encuentra en la sangre, permitiendo que se absorba de manera muy rápida en el intestino, pasando a la sangre de forma muy rápida, logrando así, mejorar la hidratación y mantener la función digestiva.

Aunque es consumidas por casi todos, son muy pocos los que saben qué es lo que contiene una botella con bebida isotónica. Las bebidas isotónicas llevan un combinado de sales minerales, primando algunas como el sodio, muy importante para evitar la hiponatremia, que se produce cuando no consumimos este mineral en las cantidades necesarias. Esto ocurre cuando sólo nos hidratamos con agua en esfuerzos de larga duración, con la aparición de calambres y espasmos musculares como uno de sus síntomas iniciales. No todas las bebidas isotónicas del mercado presentan los mismos niveles de sodio.

Otro de los elementos que contiene este tipo de bebidas es el azúcar, que viene en forma de hidratos de carbono simples, que servirán para reponer nuestros niveles de glucógeno muscular.
Es muy importante saber cómo y cuándo utilizar las bebidas isotónicas, para que sean más beneficiosos para nuestro organismo. El consumo de bebidas isotónicas puede realizarse durante o después del ejercicio físico, sin embargo, está recomendada para los momentos en los que la demanda de sales minerales es inmediata debido a la intensidad del ejercicio y la gran pérdida de nutrientes que experimentamos. En los casos en los que el ejercicio es mucho más pausado simplemente nos bastará con ingerir agua.
Lo recomendable es consumir este tipo de bebidas de 15 a 20 minutos después de entrenamientos intensos de larga duración (más de dos horas), para facilitar la recuperación del glucógeno muscular.

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