Lesiones

Síndrome de la banda iliotibial o cintilla iliotibial

El síndrome de la banda iliotibial o cintilla iliotibial,  es una lesión por sobreuso que a menudo se ve en corredores, ciclistas y personas que caminan largas distancias. Es una de las causas más comunes de dolor en la cara lateral de la rodilla,  con una incidencia del 12% de las lesiones por sobreuso descritas en corredores. Se cree que resulta de una fricción recurrente de la banda cuando se desliza por encima del cóndilo lateral del fémur.

¿Qué es la banda iliotibial? es un tendón largo que se une a un músculo pequeño en la parte superior y anterior lateral de la pelvis llamado tensor de la fascia lata. Hacia inferior y por lateral se conecta con el borde exterior de la tibia justo bajo la articulación de la rodilla. Este tendón, cruza la parte lateral de la rodilla para dar estabilidad a la articulación.

 Durante una carrera prolongada el roce periódico puede llegar a irritar las fibras sin que encontremos antecedente traumático alguno. Provocando dolor en la parte externa de la rodilla justo sobre la articulación, la cual, puede ser muy molesta en algunos casos, tanto en el ascenso como en el descenso de la corrida. Llegando a empeorar  después de la actividad deportiva, incluso a limitar el caminar o subir y bajar escaleras, mermando así, actividades tanto recreativas como el entreno.

Factores desencadenantes:

-Cambio de superficie de entrenamiento, (de una blanda a una más dura)

– Desgaste del calzado y pérdida de amortiguación de éste.

-Genu varum o rodillas en paréntesis

-Aumento de pronación del pie.

-Debilidad de abductores de cadera, principalmente glúteo medio

-Mala técnica de carrera, (apoyo talón generalmente)

Parecen ser las causas desencadenantes principales de esta lesión.

Consejos para evitar lesión y como tratarlo:

-Correr  en lo posible en superficies blandas (ideal maicillo, pasto) y llanas.

-Uso adecuado de calzado, incluso el uso de plantillas puede ser una ayuda complementaria.

– Disminuir carga de entrenamiento ya sea en frecuencia, intensidad y principalmente duración de kilometraje.

-Corrección de la técnica de carrera.

-Fortalecimiento de la musculatura abductora de cadera.

El proceso de rehabilitación del paciente va a estar siempre determinado por su sintomatología y su período de terapia  puede prolongarse entre 3 y 4 semanas. Además, junto con el dolor, también se manifiestan contracturas musculares. Por lo que durante una fase subaguda, se debe recalcar en la elongación de la banda iliotibial y partes blandas adyacentes. En etapa aguda siempre hielo y reposo. El cual, no necesariamente es suspensión total del ejercicio. Se puede disminuir la carga de entrenamiento, ya sea distancia o frecuencia. El hielo, puede ser aplicado por periodos de 10-15 minutos después de la actividad física, o varias veces al día. Ya en fase de recuperación, además del uso de fisioterapia  (ya sea US, tens, masajes),  es importante el hincapié del fortalecimiento de la musculatura de todo el miembro afectado, así como el trabajo propioceptivo y entrenamiento de técnica, para devolver el adecuado funcionamiento del segmento.

El uso de Kinesiotape, como ayudante rehabilitador, puede ser efectivo, obviamente siempre bajo la supervisión y según la evaluación kinésica.

En ocasiones el apoyo de la Quiropraxia nos puede complementar el tratamiento kinésico.

Todo en pos de un adecuado reintegro deportivo.

Klga. Francesca Brunetti

[email protected]

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