Nutrición

La nueva tendencia, dietas bajas en Hidratos de Carbono ¿Son adecuadas para todos los deportes?

KDR BarbaraHace un tiempo se han hecho muy populares las dietas bajas en hidratos de carbono, no solo en deportes como el crossfit y fitness, sino también en deportes de resistencia como el running e incluso de larga distancia como endurance.

Estas dietas consisten en reducir al mínimo el aporte de hidratos de carbono (pan, cereal, arroz, pastas, etc.) para aumentar la ingesta de lípidos (aceite, palta, frutos secos) y también el consumo de proteínas (carnes, huevos, pescados), además de un consumo moderado de frutas y verduras, pero solo las de menor aporte de carbohidratos.

El objetivo de estas dietas es reducir la disponibilidad de hidratos de carbono en el organismo ya sea de glucosa en sangre y/o las reservas de glucógeno muscular y hepático, de esta manera se busca mejorar la composición corporal, principalmente por la disminución del porcentaje de grasa, y aumentar la utilización de las grasas como fuente de energía para disminuir la dependencia de los hidratos de carbono como principal combustible durante el ejercicio.

Ahora ¿Qué sucede cuando la incorpora un runner? A pesar que las competencias de mediana y larga distancia se realizan a intensidades bajas, principalmente en zona aeróbica donde se utilizan las grasas como combustible, no quiere decir que toda la competencia tenga la misma exigencia, no mantenemos la misma velocidad durante toda la carrera, hay tramos donde la intensidad del esfuerzo se eleva muchísimo por ejemplo al partir para lograr una buena posición, si el terreno presenta subidas muy inclinadas, al acelerar el ritmo para adelantar a un corredor o el sprint final.

Además es muy importante incluir las sesiones de entrenamiento que se realizan a una intensidad elevada (trabajo de fuerza, potencia, series, subidas, etc.) es en esos momentos, a esas intensidades elevadas de trabajo donde necesitamos la energía que aportan los hidratos de carbono sobre todo del glucógeno muscular, para lograr mantener la intensidad del esfuerzo, ya que a esos ritmos el metabolismo de las grasas no es suficiente para abastecer al músculo de energía. Y para conseguir unas buenas reservas de glucógeno muscular es necesario consumir alimentos ricos en carbohidratos!!! Otro punto muy importante es la alimentación posterior al ejercicio, habitualmente muchos deportistas descuidan esta instancia que es fundamental para la recuperación.

En resumen, incorporar dietas bajas en hidratos de carbono de manera continua y sin indicación ni supervisión de un Nutricionista, mientras estamos en periodos de entrenamiento de gran intensidad puede afectar de manera negativa nuestro rendimiento, provocar irregularidades hormonales en hombres y mujeres, disminuir nuestro sistema inmune e interferir en la recuperación. Lo más importante es tener una alimentación variada y saludable, siempre acompañado de un buen entrenamiento!!

 

Bárbara Arancibia, Nutricionista y deportista de alto rendimiento.

Contacto: nutrició[email protected] +569 90 975770

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