Llegamos a Berlín después 28 horas de vuelo, pasando por Miami y Madrid para llegar a Alemania, producto de vuelos cancelados y disputas con las aerolíneas, por eso dejo aquí mi primera recomendación: “Si vienen al maratón, traten de comprar sus pasajes entre Enero y Febrero con vuelos directos”, nosotros esperamos un cyberday y conseguimos el mismo precio que una compra anticipada pero con más escalas. Ya en Berlín encontramos una ciudad amigable y en dónde se respira el maratón sobre todo los días previos al evento, la mejor manera de moverse es en “metro”, el ticket por 1 o 3 días es muy conveniente.

La entrega de kit, la carrera cómo tal y todos sus detalles, están súper organizados y funcionan de manera increíble. La Expo es muy buena, tiene muchas marcas, ofertas y algunas novedades, personalmente me compré una polera estampada con mi número de competencia, un lindo chiche y gran recuerdo.

El día viernes nos juntamos a comer pasta en “A mano restaurante” (muy bueno), con algunos de los Chilenos que venían a la carrera, integrantes de Brain Team, AR Y EOR, jamás nos vimos antes pero fue bueno compartir las experiencias y relajarnos un poco antes del evento.

La ciudad como dije antes, es amigable, rica comida en todos lados, monumentos en cada paso, como segundo dato: visita obligada al “Reishtag”, la cual puedes agendar con anterioridad en la página del congreso Alemán, así evitas quedarte sin conocerlo o que te posterguen para el otro día. El sábado es de caminar poco y relajarse (lo cual no respetamos mucho, pero ya está).

Es domingo de carrera, la largada es a las 9, el metro funciona desde muy temprano y hay estaciones cerca del acceso a la carrera, este último es muy expedito y te puedes encajonar muy fácil (nos compramos un polerón de 6 euros el cual dejamos en la largada, por lo cual no utilizamos guardarropía, una buena opción) el encajonamiento es por letras por lo que es muy ordenado, ósea nivel Alemán, el espacio es muy respetado y hasta puedes calentar en su interior por su dimensión.

La largada fue muy emocionante, si vas muy concentrado te pierdes esa adrenalina previa… Videos de todo el mundo, la presentación de los élite, la música, las palmas, toda la gente disfruta, 3, 2, 1, miles de globos al aire y empezamos a correr.

Desde el inicio hasta el términos de la carrera, hay gente apoyando, niños dando la mano, un montón de botones de Power Up para ganar energía, pero los carteles que más me llamaron la atención fueron, worst parade ever (el peor desfile de todos los tiempos) y Chuk Norris nunca corrió un maratón, que si bien no eran pro carrera, apoyaban igual.

Circuito plano, pero las pequeñas subidas se sentían y las bajadas también… La hidratación se compuso de mucha agua y té tibio, sí, leyeron bien, té tibio, en lo personal me faltó alguna bebida isotónica, quizás no la vi pero me paso la cuenta tomar solo agua, afortunadamente, al kilómetro 21, mi esposa me esperaba con una botella de sales, pero creo que fue demasiado tarde. Para el acompañante del corredor es muy fácil seguirlo, a pie, metro, bicicleta, etc.

Mis primeros 28 kilómetros fueron geniales, el resto, ya es historia, calambre y calor fueron la tónica, lo bueno es que había personal para ayudarte, del kilómetro 38 en adelante ya iba más resignado y un trote más continuo me hizo llegar a la puerta de Brademburgo, cuando llegas a la curva previa y ves el monumento frente tuyo, sabes que llegaste pero no iba a ser fácil, seguían los calambres en ambas piernas, pero si paraba y venían los calambre fuertes, pensaba que me podían sacar para asistirme y no cruzaría la meta, así que busqué el apoyo de la gente y seguí a trote suave, cuando cruce la puerta ya se veía la meta y solo me quedaban 400 metros, una vuelta a la pista solamente, cuantas veces nos ha tocado dar esas últimas vueltas? Muchas… Esta vez sería mucho más reconfortante, tratando de poner la mejor cara y estilo para la foto, obvio.

Al final crucé la meta 20 minutos más tarde de lo esperado, pero la crucé, terminé, con todo lo que significó, ahí estaba cruzando la meta por dónde hace un rato atrás (harto rato atrás) se había hecho el mejor tiempo de la historia, fui parte de la historia y fue parte de mi historia, terminé feliz y sin frustraciones pero con ganas de una revancha.

Cuando terminas, la medalla, la foto, el ponchito (que sirve mucho) la bolsa de recuperación y la cervecita sin alcohol (si quieres puedes pedir 4 vasos y te las dan en canasto cervecero, para la hidratación, digo yo) . Todo muy bien pensado y hecho.

El maratón ya está, quedaron atrás los meses de preparación y los 42.195, ahora a disfrutar de la ciudad.

Obvio que hay que comer los hotdog que venden en los carritos, tienes muchos restaurantes ricos y en cualquier lado y cervezas hasta en el metro. Tercer dato: existe la opción de tours “gratis” (por propina) de 3 horas que te muestran los lugares más icónicos de Berlín, ojalá que les toque un guía bueno (a modo personal, la niña española no me convenció mucho, yo tuve una experiencia anterior y fue increíble el tour, esta vez no tanto, todo depende del guía?)

Recomendadisimo: ir a cervecería Lindenbräu en Potsdamer Platz, el sector es buenísimo y la cervecería increíble, hay una especie de parrillada alemana que trae toda la comida típica que es Muy Buena y las cervezas también (hay que reservar también para andar más ordenados).

Ojo, que October Fest en Munich empieza el 22 de septiembre (aprox.) así que una vuelta por ahí, no sería malo y si tienen la posibilidad de recorrer, Praga, Venecia y París, imperdibles.

Por ahora me voy tranquilo, pero volveré por mi revancha y eso es lo lindo de éste deporte, siempre te dará una revancha, las maratones no se acaban y a pesar de todo el sufrimiento mis ganas de seguir corriendo sólo han crecido y claro, ahora si pasar por October Fest.

Bannon Cavieres Tirado – Corredor YKA / EOR

Howdy,
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