El motivo más frecuente por el que un corredor se plantea comenzar a prepararse para competir en triatlón es principalmente porque un solo deporte no es suficiente. En muchos casos, es una evolución lógica y natural en quien lleva años practicando la misma modalidad deportiva y busca nuevos estímulos.

¿Por qué buscar otras disciplinas deportivas?

Las razones pueden ser muy diversas, pero podríamos resumirlas en, la caída en la monotonía o como alternativa a una lesión o problema físico que nos impida correr. Es muy frecuente que a un corredor se le recomiende tanto entrenar en bicicleta como el trabajo de natación en la fase de readaptación al esfuerzo.

Natación

El corredor de fondo, por su bajo peso, suele escasear de masa muscular de cintura hacia arriba, y por su escasa coordinación generalmente tiene serios problemas en la disciplina de la natación en su paso al triatlón. Este es quizá el mayor motivo de no atreverse a dar el paso al triatlón o el abandono del mismo, y es por tanto una de las claves a tener como prioridad tanto en las primeras semanas como durante nuestra trayectoria en el triatlón.

El primer asunto a mejorar será la técnica de natación. Lo recomendable para estas personas es acudir a un centro de iniciación en el cual un entrenador de natación les ayude a mejorar su técnica y asentar las bases para poder afrontar un entrenamiento más consistente cuando llegue el momento adecuado. En este caso, lograr una buena base técnica ha de ser nuestra prioridad y deberíamos ir a esos entrenamientos al menos tres días a la semana.

Ciclismo

El ciclismo no suele ser tan desconocido para el corredor como la natación. Es más, resulta hasta relativamente frecuente que un corredor practique ciclismo en varios momentos del año como puede ser el verano –para mantener la forma en nuestras vacaciones atléticas-, o en periodos de lesión.

Lo primero que debemos aprender, es a comportarnos encima de una bicicleta, y a tener un control de la misma antes de salir a rodar por carreteras concurridas, algo que puede resultar peligroso si no dominamos perfectamente la bicicleta. Mejor experimentar en zonas poco concurridas, ramales, grandes zonas verdes cerradas al tráfico, etc

En el entrenamiento del Triatlón es muy habitual que haya algunos días en que tengamos que hacer dos sesiones de trabajo con dos deportes diferentes. En las primeras semanas, trata de que los días que tengas que combinar la bicicleta con una sesión de otro deporte, éste sea la natación, dejando la carrera a pie para el día siguiente. Esta secuencia será la menos traumática y la que mejores sensaciones puede dejarnos.

Correr

Si optamos por pasarnos al Triatlón debemos ser conscientes que en la carrera nuestro nivel no solo no se mantendrá, sino que empeorará algo, al menos hasta que mejoremos en otras disciplinas. Además, correr es un tipo de actividad deportiva que proporciona patrones posturales muy concretos y poco flexibles; no es un deporte de gran riqueza de movimientos (es cíclico en sus movimientos, unidimensional, y de contracción muscular continua). Sabemos correr, corremos muy deprisa, y aunque suene a broma en línea recta, pero somos muy pobres en patrones motrices o en respuestas musculares, y eso es, ciertamente, un problema para todo aquello que no sea meramente correr. Ahora que vamos a practicar otros dos deportes, nos puede costar la adaptación. 

Howdy,
Buy Premium Version to add more powerful tools to this place. https://wpclever.net/downloads/wp-admin-smart-search