Muchas mujeres se preguntan si pueden seguir corriendo cuando están embarazadas, si hay riesgos para el bebé y qué pueden hacer para no perder el entrenamiento durante esos nueve meses en los que tener barriga no es un pecado para una corredora.

En términos generales sí se puede correr durante el embarazo,  siempre y cuando el embarazo transcurra sin complicaciones y sea un ejercicio que hacemos habitualmente y al que nuestro cuerpo esté acostumbrado (es decir si acabas de empezar a correr probablemente no sea el ejercicio más adecuado para ti).

El general, salvo casos en los que existan complicaciones, el embarazo no es una enfermedad sino que se trata de un estado físico distinto del habitual y al que nos tenemos que adaptar y por tanto, es muy importante es tener en cuenta una serie de recomendaciones:

  • Consúltalo con tu ginecólogo: él es el responsable y el mejor conocedor de vuestra situación y el que debe tener la última palabra al respecto.
  • Escucha a tu cuerpo: no es el momento de “obligaciones” y rutinas, si estas cansadas pues a lo mejor puedes dar un paseo o simplemente descansar, no hay que hacer ninguna “locura” se trata de hacer ejercicio de forma saludable y es muy importante que no termines agotada. 
  • Control de pulsaciones: es muy importante mantener un ritmo que sitúe nuestras pulsaciones en un máximo de 140-145, si nos pasamos, hay que ponerse a andar hasta recuperar un nivel óptimo. Un buen truco si no tienes pulsómetro es que tienes que ser capaces de poder mantener una conversación mientras corres, si no es que vas pasada de pulsaciones. 
  • Adecuación del ritmo y reducción del tiempo: no correrás igual en la semana 14 que en la 28, según vamos aumentando el volumen habrá que ir reduciendo ritmo y no importa….correrás más lentas estarás muy por debajo de vuestros ritmos habituales y aun así será súper satisfactorio. 
  • Mejor acompañadas: por prudencia y porque así además puedes poner en práctica lo de charlar como sistema de control. 
  • Nada de arriesgar: hay que ir con cuidado y evitar riesgos innecesarios. Prohibido correr bajo la lluvia o apurar los semáforos en rojos. Yo a partir de la semana 24 pasa a correr en interior, en cinta en vez de en la calle, es más rollo pero es un entorno controlado porque se evitan choques y caídas. 
  • No es tiempo de carreras. Tampoco es el momento de competir ni de poner el cuerpo al límite, se trata de disfrutar y entrenar un poco. Además en una carrera hay empujones y mucha gente y se pueden producir caídas.  
  • Muchísima hidratación: es muy importante no pasar sed ni acalorarse demasiado, además de la regla de las pulsaciones, es importante que no sudes muchísimo porque eso significaría que el bebé también está pasando calor. 
  • Utiliza un buen sujetador, si para las no embarazadas es importante, para las que lo están ni le cuento. 
  • No tengáis prisa por volver demasiado pronto. La cuarentena hay que pasarla y esto es especialmente importante en los casos en los que hayas tenido una cesárea.
  • Y sobre todo, olvídate del resto del mundo: si el embarazo ya es terreno abonado para que todo el mundo opine y te diga lo que tienes que hacer en todo momento, no les quiero contar las opiniones de la gente ante la visión de una mujer corriendo con un “bombo” de 7 meses.

Y por último, tanto a las que corren como las que no y siempre que te encuentres en buen estado de salud, les recomiendo hacer algo de ejercicio a aquellas que estan embarazadas porque una buena forma física te permitirá afrontar mejor el parto y una mejor recuperación posterior.

Howdy,
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