• Cata, tiene que compatibilizar diariamente ser madre, deportista y profesora. Tuvo un comienzo abrupto en el running, pero con el tiempo ha ido superándose cada vez más. Esto se ha ido reflejando en sus rendimientos y ahora tiene en mente llegar a competir en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023.

Esta deportista inició con el running hace unos siete años, después de que naciera su cuarto hijo. Sin tener miedo fue y se lanzó a los 42 kilómetros en su primera maratón, esto se debió a la poca información con la que contaba Catalina en esos momentos acerca de este deporte.

“En un principio yo creí que era más simple. Creía que era salir desde tu casa y no necesitar ponerte de acuerdo con otras personas al ser un deporte que se adecua a tus tiempos, además, pensaba que era barato. Por todo esto consideraba al running un deporte más fácil de practicar. Con el tiempo fui cambiando un poco mi visión acerca de este, pero aún creo que es barato y simple de realizar”, menciona Catalina Langlois.

Su primera maratón a la que llegó con nula experiencia en este tipo de carreras fue en Buenos Aires en el año 2015. Sin saber a lo que se enfrentaba, consideraba que todo iba a salir bien a pesar de nunca haber realizado 42 kilómetros por su cuenta. Por esto mismo, es que ella no pudo terminar la maratón.

“Lamentablemente no la terminé, me desmaye en el kilómetro 41 y perdí el conocimiento despertándome en una clínica de Buenos Aires. No tengo muchos recuerdos de esa carrera, pero lo primero que hice al recuperarme fue volver a casa e inscribirme en la Maratón de Santiago, así que no causó un gran trauma en mi vida”, cuenta Catalina Langlois.

Tomó conciencia de lo que significaba correr en un evento de estas características. Su nueva meta era poder terminar la carrera y para eso tuvo que prepararse por un período de cuatro meses en conjunto a un grupo de running. Además, se planificó y fue a un doctor para realizarse un chequeo médico.

Aprendió que necesitaba un buen entrenamiento, una planificación profesional y no tomarse tan a la ligera correr los 42K.

“Cuando corrí en la Maratón de Santiago lo hice bien y supe lo que era un ritmo de carrera. Sabía que iba a algo serio que debía ser planificado y pude disfrutar del evento, quería que se reflejara lo que había entrenado”, dice Catalina Langlois.

Cuando ella logró bajar de las tres horas en el maratón es que se comienza a tomar de manera más seria el running. Comenzó a dejar de comer ciertas cosas que no le beneficiaban para su salud, dejó de fumar y otros cambios se fueron dando en ella gradualmente.

Se sentía bien corriendo y por eso es que se preparaba cada vez mejor para competir, porque a pesar de ir por el gusto de correr ella quería superarse. Es así como pasó de no saber mucho a inscribirse en las maratones más importantes del mundo, siendo la de Nueva York su favorita.

“Me encantó Nueva York por la vibra que hay, a pesar de que es una de las más difíciles. Uno se tiene que levantar muy temprano, desde las cuatro de la mañana que uno está en función de la maratón, es un proceso largo. Es impresionante como la gente se involucra en la maratón, es como una película”, relata Catalina Langlois.

Para ella su potencial todavía no ha tocado un techo, “Creo que mi mayor logró en el running todavía no llega. Siento que aún me falta, voy a poco sin saltarme ningún paso y eso me da la seguridad de que siempre voy avanzando. El bajar las tres horas fue un momento importante para mí”.

La evolución de Catalina ha sido tal que participó en el Major más rápido y el que ha dejado más récords mundiales, la Maratón de Berlín. En esta competencia resultó ser la mejor chilena dentro de los 42 kilómetros.

“Llevábamos un tiempo sin competir y el solo hecho de llegar a Berlín fue increíble. El solo hecho de haber participado fue espectacular, es como volver a partir de cero (…) Por primera vez no estuve nerviosa, fue un privilegio estar allá”, comenta Catalina Langlois.

En su vida cotidiana ha resultado complicado compatibilizar el mundo del running, su familia y su trabajo como profesora. Su planificación va semestre por semestre, debe levantarse temprano para trabajar y a la vez levantar y llevar al colegio a sus cinco hijos, entre todo debe encontrar espacio para poder entrenar y mantener el ritmo.

“Mi marido también corre maratones, mis hijos forman parte de la rama de atletismo de sus colegios, mi hermana es corredora de maratones, mi cuñado también corre, todos nos metimos juntos en este mundo. Quiero inculcarles buenos hábitos a mis hijos como el orden, la disciplina y la constancia. El deporte ha sido bastante importante el deporte en mi vida”, cuenta Catalina Langlois.

Ella tiene como meta personal competir en los Juegos Panamericanos que se realizaran en Santiago el 2023. Además, espera cerrar este año corriendo otras tres o cuatro maratones para poder alcanzar el ritmo que quiere, “Es un objetivo ambicioso, pero creo que también es realista”.

  • Publicado: Matías Méndez

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