Hace unos 3 años comencé a viajar con el objetivo de correr un maratón y conocer. En esta oportunidad, ante el evento que no salí sorteado para correr un majors, pensé donde iría. Las alternativas eran Sao Paulo o Roma y me decidí de un día para otro por Roma, por ser un maratón con historia y poder conocer Italia.

En cuanto al maratón en si, su inscripción no es difícil, debes pagar y adjuntar certificado medico, Run Card y decir que tiempo crees que lograras, acreditando tu mejor tiempo en los últimos dos años, si lo tienes, para el tema de en que oleada saldrás. En mi caso, saldría en la primera oleada la azul, detrás de los elite, a las 8:40 ya que acreditaba un tiempo de 3:27.

La Expo fue bastante sencilla, no tenia muchos stand y la mayoría de ellos, estaban dedicados a promocionar otras maratones. En el kit, venía el numero con chip, mochila y numero para la mochila y un par de cosas mas típicas de entregar.

En cuanto a la carrera, técnicamente había leído que siempre llovía y que era complicado el camino ya que habían muchos kilómetros de adoquines y no era un maratón para bajar tiempos. Todo completamente falso. El día estuvo hermoso, alrededor de 11 grados dijo mi reloj, pero yo creo que habían unos 15 grados y un sol que igual molestaba a veces.

Los adoquines si se sienten en las piernas y al comienzo cuesta acostumbrarse pero luego no te das ni cuenta cuando corres por ellos. En cuanto al bajar tiempos yo baje mi mejor tiempo, de octubre de 2016, en casi 7 minutos, ya que finalice en 3:20:30.

El recorrido es principalmente llano, aunque hay bastante falso plano y un par de subidas, una casi en el kilómetro 29, que se ve, pero no se siente tanto y una en el casi kilómetro 41, que no se ve pero se siente bastante.

Es un maratón bien organizado, larga en tres oleadas, divididas por tiempo, en el camino cada cinco kilómetros hay agua y Gatorade y entre ellos cada 2,5 kilómetros, hay esponjas con agua, también hay frutas, etc. Ademas en todos ellos hay baños, también justo antes de entrar a los encajonamientos. Dejas las cosas en guardarropía en unos camiones divididos entre hombre y mujeres y por numero de competencia al comienzo y en ellos mismos los retiras al final hay que si dejar todo en la mochila que te dan en el kit. Al llegar hay agua, Gatorade, Té y masajes. En realidad es un maratón bien organizado.

Mi experiencia en ella podría decir que fue inimaginable y maravillosa. Partí conociendo algunos corredores antes de empezar. Una venezolana, un italiano y un mexicano de 71 años que había corrido 71 maratones. Encajonamos y un tenor canta el himno nacional. Largan primero las capacidades diferentes y de ahí nosotros. Parto rápido, pero tratando de regular, enfilamos por el centro de Roma, me trato de acostumbrar a los adoquines y mirar la ciudad. Paso el pacer de 3:30 y el de 3:15, sigo corriendo rápido hasta el kilómetro 21. De ahí trato de regular para lograr mis 3:22 que tenia de objetivo.

Mucha gente apoya en el recorrido, para mi gusto si un poco silente, es maravilloso mientras corres pasar por fuera del Castillo de Sant Angelo y otras partes históricas, pero en especial cuando pasas por el Vaticano y en especial por la Basílica de San Pedro, donde justamente estaba el Papa dando el Angelus en el balcon.

Sigo hasta el kilómetro 32, bien corriendo si un poco menos rápido y en el kilometro 29, siento un poco la subida que hay de casi un kilómetro. Los últimos 10 kilómetros por el centro son muy apoyados corriendo por calles estrechas pero al sentir la gente te llenas de energía y te dan aliento es especial en los los últimos 5 kilómetros, que se ponen un poco difícil en especial en el kilómetros 40 a 41, casi donde hay mayor altitud y aunque la sientes no se ve, ahí bajo mi ritmo bastante, pero cuando faltan aproximadamente 1,5 kilómetros, apuro, veo la ultima curva bajando y acelero a fondo bajo un poco. De ahí vuelvo acelerar cuando quedan 400 metros y paso “felizi” mirando mi reloj 3:20:54, tiempo oficial 3:20:30. 

No doy mas de alegría, baje en casi 7 minutos mi mejor tiempo y aunque termino cansado estoy bien fisicamente, esto gracias a mi kinesiólogo Miguel Angel Riquelme y mi coach Steve Mwangi.

Obtengo mi medalla y logre mi objetivo.

Howdy,
Buy Premium Version to add more powerful tools to this place. https://wpclever.net/downloads/wp-admin-smart-search