Por primera vez iría a correr un maratón fuera de Chile. Ya había corrido un par de veces la distancia en Santiago y Viña del Mar. Había corrido un par de IM 70.3 en el extranjero, donde la logística de mover todo el equipamiento termina siendo un cacho por lo que pensé que esto sería “más tranquilo”. Error de principiante.

La Expo, un poco apretada y sin muchas novedades. El punto negro fue la demora en la entrega de kits donde esperamos casi dos horas el día viernes. Al parecer nos juntamos todos los extranjeros ese día porque el día sábado no hubo ese problema.

El maratón de Río de Janeiro es uno de los eventos anuales que convoca más cantidad de turistas, sólo superado por el carnaval y el año nuevo. Por lo que las cadenas de hoteles están preparadas y en nuestro caso incluso tenían el desayuno desde las 4am.

Luego del desayuno tomamos el bus oficial que nos dejó en la playa de Recreio dos Bandeirantes (mismo lugar donde se corre el Ironman 70.3 de Rio). El recorrido es en una línea hasta el sector de Flamengo en Río.

La largada fue a las 7am. Con 25grados y un alto porcentaje de humedad. Al menos no había sol decíamos, ya que el día anterior los 21k se corrieron bajo un sol de frente desde las 7am.

Pasando los primeros 3km ya el calor y La humedad indicaban que iba a ser un largo día. Afortunadamente la hidratación era muy buena. Mucha agua durante el trayecto, quizás como más aficionado al triatlón me faltaron las típicas esponjas pero eso no fue tema.

El ambiente increíble. Desde el principio el ambiente entre los corredores se sentía muy bien. Todos con buena onda. Lo cual sería fundamental en los primeros kms. Puestos con música en vivo, djs y hasta una especie de discoteca en un túnel acompañaban la travesía.

Pasado el km 20 ya teníamos mucha más gente apoyando encima. A ratos incluso se hacía estrecho el camino. Desde la playa de Leblon, pasando por Ipanema y Copacabana en todo el trayecto había mucha gente apoyando… Ya en los últimos kms el ambiente era casi como entrar a un estadio de fútbol y ser el rockstar de la noche.

Cuando llegué, un poco decepcionado por el tiempo pero feliz de la experiencia me avisaron que mi pareja Margarita Masias había ganado la carrera de 6K. En ese momento no podía estar más alegre ya que era un evento que veníamos preparando hace mucho tiempo. Por mi parte terminaba la maratón en 4 horas y 13 minutos.. no era el tiempo esperado pero sin duda estuvo durísimo para correr.

Correr un maratón en el extranjero es una forma indescriptible de conocer otros lugares. No sólo por el hecho de viajar sino por la adrenalina con la que uno recorre esos 42,195km. Si a eso le sumas recorrer las playas de Río de Janeiro la combinación es un lujo totalmente recomendable.

Para cerrar, les recomiendo a quienes se motiven a correr un maratón fuera de lo convencional. Estoy seguro que muchos quieren los Majors porque bueno, son los más importantes. Sin embargo ya lo dice la marcha de carnaval, Río de Janeiro es una ciudad Maravillosa, llena de encantos y bueno, Brasil es Brasil… queda pendiente la revancha para el próximo año.

Howdy,
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