Decidí correr el maratón de Paris hace aproximadamente un año y medio. Vine de vacaciones y me pareció que era un maratón que valdría la pena.

El entrenamiento comenzó cinco meses antes. Entreno con el grupo de Run Project y el plan de mi entrenador (Matias Anguita) consiste en sesiones “cortas” de velocidad durante la semana y los largos o fondos los sábados. En esta oportunidad decidí tratar de entrenar siempre en las mañanas para poder ir al gimnasio en las tardes después del trabajo. Siempre es difícil combinar la vida diaria con los entrenamientos, pero es parte de la emoción de correr como aficionado. 

Mi plan siempre es elegir un maratón interesante y luego quedarme de vacaciones en ese destino o en las cercanías. 

Mi viaje comenzó el jueves antes del día de la carrera, con la idea de llegar lo más cerca posible para evitar las caminatas turísticas que agotan los músculos pero suficiente para sobrellevar bien el jet lag. Llegamos a Paris el viernes, dejamos las maletas en el hotel y enseguida fuimos a la “Expo” o como lo llaman en Paris: Salon du Running. 

Desde la entrada todo muy bien organizado y señalizado. Es muy emocionante finalmente estar aquí luego de tantos meses de entrenamiento y preparación! Lo primero que me piden es el certificado médico. Una vez chequeado, dan luz verde para retirar el número o BIB y un pequeño bolso (no dan polera antes, sino que la entregan al terminar el maratón solo a los finishers). 

En general una expo muy buena, con variedad de stands de marcas reconocidas y también desconocidas. Ya con mi número en mano estoy listo para descansar, comer y prepararme para el domingo.

En el maratón de Paris 2018 se inscribieron 55.000 personas, por lo que la planificación de tiempos de salida es fundamental. Para mi tiempo estimado de carrera el encajonamiento sugerido era a las 8:10 am para partir a las 8:40 am. Salimos del hotel antes de las 7:00 am para evitar cualquier imprevisto y poder llegar con suficiente tiempo de anticipación a la partida. Otra cosa maravillosa de Paris es el sistema de transporte, así que en metro fue súper fácil llegar al Arco del Triunfo, lugar de la partida. La noche anterior revisé a detalle donde estaría ubicado el guardarropía y así pude evaluar en cuál estación de metro era más conveniente quedarse. Ya en el metro el ambiente era genial.

Llegamos al Arco del Triunfo a las 7:30 am y fuimos directo al guardarropía. Todo estaba muy bien señalizado, sin lugar a pérdida. Pero sí hay que tomar en cuenta que hay muchos puntos de seguridad donde revisan los bolsos/mochilas, no solo a los corredores sino también al público general. A pesar de esto, los puntos de revisión se pasan rápido.

De allí hay que caminar como 500 metros o quizás un poco más hasta el otro lado del Arco para la partida que es en la Avenida de Champs Elysees. La salida va siendo por cajones/corrales lo cual garantiza el orden, sin embargo no piden certificado para el tiempo, simplemente se basa en lo que cada persona coloca cuando se registra. Aquí el riesgo está en encontrarse corredores en los primeros kilómetros que van mucho más lento que su grupo. No fue realmente lo que me sucedió pero es para tomarlo en cuenta.

En general me pareció un maratón bien organizado tomando en cuenta la gran cantidad de corredores. Los puntos de hidratación estaban ubicados cada 5 km y daban agua (en botellas pequeñas), esponjas, frutas. Si bien cada puesto era largo, solamente estaban de una lado de la calle, por lo que muchos corredores atravesaban la vía para poder tomar algo. Solo hubo bebida isotonica en un puesto y de una marca desconocida, por lo que no lo tomé.

La llegada es espectacular, con una alfombra verde dando la bienvenida.  Lo más destacable de este maratón es sin duda la ciudad. Literalmente se recorre la ciudad de extremo a extremo y los corredores pasamos por todos los sitios emblemáticos: Torre Eiffel, Plaza La Concordia, Louvre, La Bastilla, y por supuesto el Arco del Triunfo y los Champs Elysees. Para la familia o quienes vayan a animar, se entrega un mapa con el recorrido y las estaciones de metro donde deben quedarse para ver a los corredores, una guía muy útil para los acompañantes.

Algunos puntos no tan positivos quizás es que las calles en algunos puntos se vuelven muy angostas para la gran cantidad de corredores. Esto se suma a que también el público se acerca mucho y cierra aún más el espacio. 

Totalmente recomendado hacer el Maratón de Paris, que sin llegar a ser major, es una carrera al nivel de los grandes del mundo y en una de las ciudades más espectaculares que existen. Aunque no pude lograr el tiempo planificado debido a malestar de gripe (que me dio justo dos días antes) y me tocó bajar el ritmo considerablemente, se culminó y disfrutó la ruta.

Howdy,
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