Sarah Attar, fue la primera atleta saudí en participar en unos Juegos Olímpicos. El estadio olímpico de Londres ovaciono a la atleta saudí, que cruzó la meta en la última posición de su serie de 800 metros lisos.

Los 800 metros recorridos por Attar han servido para derribar una barrera en un país musulmán. El deporte de elite siempre ha sido cuestión de hombres en Arabia Saudí, pero la división ha llegado incluso a los colegios con la prohibición de las clases de educación física en los colegios públicos femeninos. De ahí que la carrera de Attar, vestida de largo en el estadio de Londres, fuese especial. 

La atleta se presentó en la pista sin burka, pero con un pañuelo que le cubría la cabeza, mangas largas para tapar sus brazos y leggins para no enseñar sus piernas. Así lo quiso el Comité Olímpico Saudí, que según informaba The New York Times llegó a pedir a la familia retirar las fotos de Sarah en las que aparecía con prendas «más atrevidas».

Attar cruzó la meta en la última posición de su serie, pero se llevó la ovación del público en unos Juegos marcados por las mujeres. Por primera vez todos los países han llevado a atletas de ambos sexos a la gran cita del deporte mundial. «Es un honor está aquí para representar a todas las mujeres de Arabia Saudí. Es un momento histórico, creo que esto hará una gran diferencia, es un gran paso adelante», relataba tras cruzar la meta Attar, consciente de que su carrera es una hazaña para millones de personas.

Hace cuatro años, dos mujeres se convirtieron en las primeras saudíes en competir en unos Juegos Olímpicos en Londres, Sarah Attar, quien corrió los 800 metros, y la judoca Wojdan Shaherkani. En esta ocasión, cuatro mujeres y siete hombres representarán a Arabia Saudí. 

Seguramente Attar volverá a ser aclamada en la maratón femenina que  tiene previsto correr en Rio, según un miembro de la delegación saudí. Las otras mujeres son la judoka Wujud Fahmi, la tiradora de esgrima Lubna al-Omair y la corredora de 100 metros Cariman Abu al-Jadail. Ninguna se clasificó directamente para sus competiciones, pero tomarán parte invitadas por el Comité Olímpico Internacional (COI).

 En Arabia Saudí, las mujeres tienen un estatus legal inferior al de los hombres: no les está permitido conducir y necesitan el permiso de un hombre para poder trabajar, viajar o abrir una cuenta en un banco. Sin embargo, desde que el trono está ocupado por el rey Abdulá, el Gobierno ha tomado medidas para que las mujeres reciban una formación mejor y tengan más oportunidades laborales y ha autorizado que voten en futuras elecciones municipales, que son los únicos comicios públicos que se celebran en Arabia Saudí. Las mujeres afrontan numerosos obstáculos a la hora de competir en deportes en Arabia Saudí, donde tienen que cubrirse de la cabeza a los pies cuando están en público.

Howdy,
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