• Este destacado atleta ha representado a Chile en diferentes competiciones a nivel internacional. Además, en el medio nacional se transformó en uno de los mejores y hoy en día se encuentra en la transición para competir en máster y dedicar parte de su tiempo a ser entrenador.

Leslie Encina es una de las personas que puede decir que el deporte lo encontró a él. Sus inicios en el atletismo comienzan cuando decide entrar a la Escuela de Suboficiales del Ejército. Es en esta institución en donde comienzan a entrenarlo de forma esporádica sin él todavía saber a lo que iba a llegar.

“Yo comencé en el año 2002, pero de forma esporádica. Entre a la Escuela de Suboficiales del Ejército y ahí nos tocaba entrenar dos días a la semana, entonces resulto que tenía condiciones para correr y me llamaron a la selección del ejército. En un comienzo no quería y no me interesaba correr. Andaba en otra, prefería salir de fiesta”, menciona Leslie Encina.

Prefería la vida nocturna que explotar sus cualidades para el deporte. El encierro en su primer año solo provocaba que las ganas de salir a festejar los días que tenían libres aumentaran. Sus oficiales mayores y entrenadores no se dieron por vencidos con él para que no dejara de entrenar.

Estos esfuerzos darían frutos. “Me obligaron a correr y resulta que fui avanzando de forma rápida, llegando a vencer a otros deportistas que llevaban más tiempo que yo entrenando. Eso me motivo para seguir en el mundo del atletismo”, cuenta Leslie Encina.

De a poco estaba dándose cuenta que realmente podía llegar lejos si se lo proponía. Ya para su segundo año tomó con seriedad los entrenamientos y pudo salir campeón en las competencias de la institución en los 1.500y 5.000 metros. Esto le permitió llegar a la selección del ejército en 2004.

La disciplina y orden que le inculcaron le ayudaron a dejar atrás las piedras que hubieran evitado que explotara su potencial. Las carreras callejeras que se organizaban por ese entonces le dieron una motivación extra. Tras ganar una competencia de este tipo, obtuvo la suma de $100.000 entregándole el incentivo necesario para que se convenciera que este era su camino.

“Comencé a entrenar en la pista, luego de un tiempo estaba listo para competir. En el campeonato nacional competí saliendo 4to en los 1.500 y 3ro en los 5.000 metros, lo que me permitió clasificar a los juegos sudamericanos Sub-23 que se realizaron en Venezuela. Este fue el incentivo más importante”, dice Leslie.

Este fue un salto importante para él, ya que estaba pasando al plano internacional. Su poca experiencia en esto lo llevó a buscar ayuda de su amigo, quien ya tenía la sapiencia de cómo era competir en otro país.

“Yo al vivir esto por primera vez hacía lo mismo que él. Me ayudó a orientarme en varias cosas. Además, esa fue la primera vez que aterrice en un avión, porque yo soy paracaidista lo que significa que siempre estoy en un avión volando, pero jamás había aterrizado en uno”.

Logró ganar el tercer lugar en la competencia de los 1.500 metros y en los 10.000 metros. Ese fue su primer y último año como Sub-23. De este punto en adelante comienza su carrera como un profesional.

Cuando se hizo profesional se ganó su lugar como seleccionado nacional. Sus tiempos le permitieron clasificar de manera seguida a campeonatos sudamericanos, iberoamericanos, panamericanos, esa era la motivación que le ayudaba a seguir corriendo y compitiendo.

Hoy en día se mantiene vigente su récord en los Juegos Bolivarianos del año 2013 en los 10.000 metros con un tiempo de 28 minutos y 59 segundos. Tenía el la mejor marca en los 5.000 metros, pero fue roto en la última edición de este evento. Leslie comenta lo que significa para él este récord, “Hasta el día de hoy es mi mayor orgullo”.

Tuvo participación en el Campeonato Mundial de Atletismo de Londres, en donde debido a que le avisaron 5 semanas antes de que se realizara no pudo tener la mejor de las preparaciones. Pero, a pesar de esto tuvo una buena presentación.

Esta situación de que se repitió en Lima, en donde nuevamente por no avisarle con tiempo tuvo que apurar su preparación.

“Mi mayor fracaso fue en el año 2019 en los panamericanos de Lima. Competí en la maratón, pero me tuve que retirar en el kilómetro 24 debido a que tuve una contractura. Tuve poco tiempo para prepararme debido a que fui seleccionado tarde. Ya iba con deficiencias en mi preparación y ese fue el motivo de mi bajo rendimiento”.

Hoy a sus 39 años sigue sintiéndose cómodo corriendo los 1.500 metros planos, llegando a dejar atrás a los jóvenes cuando compiten. Ahora su nueva meta es incursionar en la categoría máster.

“Son etapas que uno va viviendo. Me cansé y ya no quería entrenar, quería hacer otras cosas en su momento. Pero, últimamente me volvieron las ganas de volver a competir. Hoy por hoy puedo adecuar mejor mis tiempos, no como antes que debía entregarme por completo al entrenamiento. En máster es más relajado el ambiente a pesar de entrenar constantemente”.

Además de querer competir en máster, Leslie Encina tomó la decisión de entrenar a otros deportistas. Esta encargado del equipo de cross country del ejército y en el equipo EORunners. Esto lo ha llevado a profesionalizarse para entregar un mejor aprendizaje a sus alumnos y además mostrar los años de experiencia que tiene como atleta.

  • Publicado por: Matías Méndez
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