• Este deportista lituano hace diez años pesaba más de 100 kilos, fumaba y bebía en exceso. Pero ahora, es uno de los ultrafondistas más rápidos del mundo tras dedicarse a entrenar y tener una vida saludable.

Sania Sorokin a sus 39 años tiene registrados dos récords del mundo en las 100 millas y el de 12 horas. Esto tras pasar gran parte de su vida descuidando su alimentación y dedicarse a beber y fumar. A pesar de esto, él comenzó como un kayakista profesional, pero debido a una lesión que le impidió seguir volcó su vida a los vicios.

Tras darse cuenta de lo que le había hecho a su cuerpo quiso cambiar su estilo de vida. Un papel con una invitación para correr 100 kilómetros fue el gatillante para que Sorokin decidiera colocarse como meta llegar a correr esa distancia.

Por una década estuvo entrenando y participando en diferentes competiciones, fue superándose cada vez más lo que le dio la idea de que podía correr las 100 millas. En 2020 se suponía que este deportista lituano las correría, pero debido al contexto sanitario que se vive no pudo hacerlo.

Trabajaba tres días a la semana en un casino y el resto del tiempo lo utilizaba para entrenar. Lamentablemente, perdió su empleo y se enfocó en su desafío “La preparación para la competición me llevó entre cinco y seis meses. No estaba trabajando, así que todo el tiempo estaba corriendo, comiendo, durmiendo”, comentó Sorokin.

Los entrenamientos que realizaba consistían en carreras de 10 a 50 kilómetros durante la semana. También, trabajó la velocidad con series repetidas entre 6 y 10 veces de un kilómetro o 4 a 5 de entre 2.000 a 5.000 metros.

Finalmente, el 26 de abril de este año en el Centurion Running Track 100 Mile, en Ashford, Inglaterra, logró su cometido y más. Esta fue su primera vez corriendo 100 millas por lo que no estuvo exento de problemas. Por el kilómetro 90 sintió molestias en sus zapatillas por lo que tuvo que cambiárselas perdiendo algo de tiempo.

Todo valió la pena, ya que tras alcanzar las 100 millas en un tiempo de 11 horas, con 19 minutos y 13 segundos se había convertido en el nuevo récord mundial superando al estadounidense Zach Bitter en cinco minutos aproximadamente. Sorokin promedió un ritmo de 4:13 minutos por kilómetro. Su segundo récord llegaría ese mismo día, debido a que en vez de detenerse continuo corriendo. Su equipo le dijo que podía ir por el récord mundial de 12 horas debido a que le quedaban minutos. “Al principio, mis pensamientos eran: ‘¡No! ¡Ya es suficiente!

  • Publicado por: Matías Méndez
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