• Ella supo reinventarse y cambiar su vida enfocada en algo que le apasionaba. Dejó de lado los prejuicios que la gente podía tener y optó por buscar la felicidad propia. Hoy por hoy se dedica únicamente a correr por diferentes países haciendo lo que le gusta, incluso ya piensa en probar suerte viviendo en Europa.

Francisca González desde muy joven mostraba interés y habilidades para el atletismo “Comencé desde muy pequeña en la categoría peneca a los 6 años”, menciona ella. A medida que iba creciendo aparecieron en su vida otras cosas. Con 17 años se casó y en esa relación tuvo 4 hijos que la mantenían totalmente ocupada del deporte, pero se mantenía en forma yendo al gimnasio.

Durante la década de los 90’ el mountain bike tendría su total atención y de esta manera poco a poco se iría alejando de correr. Debido a una lesión y a la llegada de su quinto hijo tuvo que volver a alejarse del deporte. Pararon los años, y con sus hijos más grandes se le abrió la opción de poder subir al cerro.

En 2013 Francisca salía a las 5 de la mañana para poder subir al cerro y luego volver a su trabajo como directora de colegio. Esto generó un apetito por competir en carreras de trekking.   

“Asistí a una carrera de Merrell en ese tiempo en Antawaya camino a Farellones. Era un trail de 10 kilómetros. Fui con zapatillas y ropa de trekking, me encantó. Esa sensación de competencia y correr en el cerro me fascinó. Pensé esto es lo que quiero hacer y nunca pensé en que iba a subir tanto las distancias”, relata Francisca.

Luego de esto se fue adentrando más en el deporte y de a poco fue retomando eso que había dejado de lado hace ya varios años. Durante en 2014 siguió corriendo en diferentes competencias de 10 km hasta que se dio cuenta que ya se había acostumbrado a esta distancia.

Debido a aquello tomó la decisión de ir un paso más allá aumentando la dificultad. Es por esto que en el año 2015 comenzó corriendo 20 kilómetros y entrenando en un equipo. Mientras tanto, iba subiendo de categorías poco a poco hasta que finalizó el año corriendo 50 km.

“Sentía que quería correr más distancias y más horas. Era una lucha con mi mente para ir exigiéndome cada vez más. En 2016 subí a 70 kilómetros y corrí en el Ultra Fiord y encontré que podía correr los 100 km. Desde ese punto comencé a mirar carreras en el extranjero”, relata Francisca.

Es luego de esto que su gusto por correr la llevaría a tomar una de las decisiones más importantes en su vida. Tras 15 años trabajando como directora dejó de lado todo eso para enfocarse netamente en lo que le apasionaba.

“Me dije ‘cuántos años me quedan por correr a un nivel competitivo’. De los 50 a los 60 años quiero correr en el extranjero. No quería seguir trabajando en el colegio y estar de 8 a 6 de la tarde en una oficina encerrada y esperando el fin de semana para hacer deporte. Encontré la pasión en correr”.

De inmediato sus 5 hijos y 5 nietos la apoyaron en este nuevo rumbo que tomaría su vida. Aunque siempre hay quienes se oponen al cambio, en este caso algunos de sus amigos le mencionaban que no lo hiciera, que era una locura. Francisca se atrevió a seguir sus metas y sueños.

Ella pudo gracias al apoyo de las redes sociales ir creciendo como deportista y llegó a correr en más de 15 países diferentes “Corrí la North Face en San Francisco, también en Nueva Zelanda corrí 70 km. En Austria hice 63 km, en donde salí segunda en mi categoría”.

Luego de estar consolidada haciendo lo que le gustaba, Francisca decide que es hora de que más mujeres puedan sentir lo que ella. De esta forma crea “Mujeres al cerro” un espacio en el cual no se permiten llevar niños ni hombres, ya que consiste en generar un momento de la semana en que se olviden de todo y disfruten de la experiencia de subir el cerro.

La pandemia no impidió que Francisca pudiera realizar deporte. Llega a Santiago en marzo del año 2020 después de haber competido en Islas Canarias, una de las carreras más extensas en las que ha participado con 128 km, y le indican que tiene que hacer cuarentena.

Comienza a entrenar como puede mentalizada en su próximo desafió en Suecia. Durante ese tiempo y en plena cuarentena, no le quedó de otra que correr en el estacionamiento de su departamento. Finalmente pudo salir del país para ir a competir estando en un total de 9 países en Europa entre julio y agosto del 2020.

Un punto importante en la carrera de Francisca ha sido su Instagram con el cual ha logrado darse a conocer internacionalmente. También, debido a este fenómeno es que diferentes marcas han ido auspiciándola, tanto a nivel nacional y en especial a nivel internacional.

“En Chile a las empresas no les interesa mucho el tema de auspiciar gente. Además, los propios corredores no se autopromocionan. En el fondo depende de la publicidad que te hagas para que las empresas te quieran auspiciar”, dice Francisca.

Esta es una de las razones por las que en este 2021 ella está buscando irse del país para abrirse pasó y aprovechar los años que le queden para competir en un buen nivel.

“Este 2021 tomé la decisión de irme a Europa (Barcelona, España) a vivir. En marzo me voy apenas abran las fronteras. Decidí irme un año a probar suerte allá. Esto porque los auspicios acá en Chile no son muchos, la mayoría solo son canjes. En Europa hay más posibilidades de conseguir auspiciadores mejores. Voy abierta a las posibilidades y espero poder correr en México, Eslovenia, Escocia e Inglaterra representando a mi patrocinador”.

  • Publicado por: Matías Méndez
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