• Te invitamos a leer la nueva columna de nuestra alianza The Ratnavali Center.

El preciado bien-estar integral, lo podemos obtener al equilibrar nuestro ser a través de la mente, emociones y el cuerpo. Otorgándoles a todo el mismo nivel de importancia.

En la publicación anterior nos detuvimos a explorar la mente a través del Mindfulness y el impacto en el ámbito deportivo. Ahora, respecto con el cuidado del cuerpo me referiré a la “relajación y descanso”, algo que en ocasiones muchos de nosotros no le asignamos la atención que esta requiere.

La “relajación” y el “descanso” son vitales para nuestra salud física y también mental, sin embargo, aun algunas personas en el ámbito deportivo piensan que pueden funcionar con poco descanso. Incluso algunos creen que alcanzar una rutina de “descansar poco” es señal de fortaleza, y que el “cansancio” es una debilidad.  ¿Te suena esto familiar? Entonces, es hora de reflexionar al respecto.

Aunque el ejercicio es bueno para todos, exagerar puede ser tan dañino como hacer demasiado poco. No porque algo sea bueno para uno es mejor hacer más, y un programa eficaz de ejercicios tiene que basarse en tus necesidades individuales. Por lo tanto, es evidente que hay un riesgo real al obsesionarse con la preparación física. El ejercicio tiene que producir energía, fuerza y vitalidad, y no disiparlas. Si te sientes exhausto y agotado constantemente durante tus actividades, es señal que algo está mal. Puede ser que estés ejercitando muy esporádicamente y cuando lo haces te sobre exiges (como para compensar tu falta de periodicidad), que la actividad física no se adapta o no son favorables a tu fisiología particular o te estas ejercitando en exceso. Mas allá de las consecuencias físicas, sobrepasarse en la práctica de ejercicios creará el tipo de “Tensión” que se debe evitar. Usar el cuerpo debería ser una actividad placentera, nunca debe convertirse en una tarea. Esto es algo que muchas personas decididas, de gran disciplina, les resulta difícil de entender, pues debe de haberles dado un buen resultado el lema de que “no hay ganancia sin esfuerzo”. Incluso la expresión work out (entrenamiento intensivo) implica que el ejercicio debería ser duro y difícil. Sin embargo, es complejo que puedan coexistir beneficios físicos y tensión emocional. Los seres humanos, somos en verdad, sistemas mente/cuerpo. Lo que beneficie una parte de la fisiología no puede ser agotador para la otra.

¿Qué haces para relajarte?

Hoy día se suele llamar relajación y descanso a la distracción, la lectura, el juego o la TV y hemos perdido la facultad de relajarnos profunda y verdaderamente tanto física como mentalmente, lo cual, nos permite descansar. La habilidad de la relajación se adquiere, y si somos capaces de relajarnos unos minutos cada día, seremos capaces de relajarnos en cualquier circunstancia (por ej. durante el entrenamiento, en una competencia, reunión, conversación difícil, toma de decisiones o a la hora de ir a dormir).

La relajación implica no solamente aflojar una tensión puntual, sino la “rigidez” que caracteriza a nuestra vida cotidiana cuando se lleva al extremo, dado que nuestra educación no ha contribuido a prepararnos para una adaptación a este medio de un modo “flexible”, así que respondemos continuamente con dureza, con resistencia, angustia y nerviosismo.

La relajación es la habilidad de evitar que se establezca una “tensión permanente en nuestra mente”, (lo que provoca un gran desgaste energético); ya que erróneamente creemos que solo necesitamos aflojar la musculatura, pero hay algo imprescindible, más allá y es que precisamos profundamente aflojar nuestros pensamientos para que en nosotros se realice, para que en nosotros sea posible la existencia de un pensamiento positivo/constructivo y una experiencia emocional ligada al mismo. Lo que nos va a permitir, controlar a voluntad la reacción de tensión y distensión muscular.

La relajación es el medio por el cual nuestro cuerpo puede protegerse de las agresiones que nos llevan hasta la extenuación, ya que el cansancio destruye la energía de calidad, el cual, es un problema más amplio de lo que parece ser a primera vista.

El problema del “agotamiento” es que en ocasiones hace falta energía hasta para descansar. Creo que todos hemos observado alguna vez que después de un día agotador en que hayamos tenido, situaciones desafiantes o discusiones, nos acostamos, intentamos descansar y queremos dormir (porque al otro día probablemente será un día intenso),  sin embargo cerramos los ojos y no podemos dormir, lo intentamos, casi hacemos fuerza para dormir pero no es posible y quedan menos horas para el otro día y tendrás que levantarte y estar descansado…….., y por más razones que te des, en ocasiones no consigues dormir, duermes a sobresaltos, no duermes profundamente o te desvelas en medio de la noche. No es lo mismo estar cansado que estar preparado para dormir; puedes estar cansado y nervioso al mismo tiempo, lo que es una mala combinación.

Sin embargo, que esto ocurra es normal; tu cuerpo está tenso, tus emociones están tensas, tu intelecto esta tenso, no puedes entrar de esa forma en el sueño, estas en un “estado de tensión”, acelerado por el exceso de substancias que te activan sin que tú lo quieras, ¿cómo podrías descansar así?

Aquí es donde mencionamos en qué “nivel de tensión o estrés” te encuentras, (porque todos estamos en mayor o menor nivel de estrés) y con esto el nivel de activación preparándonos para la lucha o la huida, (aunque en la sociedad actual con dificultad podemos resolver los problemas que se nos presentan luchando o huyendo) y por otro, el nivel de tensión muscular que se queda adherido a nuestros músculos impide que podamos regenerar la energía que necesitamos para el día siguiente y  emprenderlo con vitalidad. Así que al mismo tiempo el estrés genera gasto energético y nos impide recuperarnos energéticamente. Parece el sistema perfecto para acabar con nuestro organismo, agotar nuestro sistema metabólico y con poco espacio de recuperación, y por ende cuando nos vamos a dormir nuestros músculos contracturados siguen perdiendo energía debido a que el grado de tensión excesiva que mantienen ha de gastar glucógeno para ser mantenida. Si en ocasiones te preguntas de algunas dolencias o lesiones musculares, tendones o ligamentos, en este estado se genera un gran desgaste y tampoco favorece la recuperación. Y así nos levantamos por la mañana cansados de la noche, para enfrentarnos al nuevo día. La calidad de nuestro descanso afecta de forma natural al tipo de día que tendremos después, inversamente, la forma en que pasamos el día tiene un efecto en como dormiremos por la noche.

¿Qué haces para recuperar tu energía vital?

Probablemente, bajar nivel de actividad, cambiarla, comer, distraerte, socializar, dormir, entre otros. ¿Pero sabias que la relajación es energía? De pronto, te detienes, no haces nada y con ello se genera un movimiento de vitalidad hacia el interior. En el día a día realizas tus tareas, te esfuerzas y entonces la energía se dirige hacia el exterior, se produce un movimiento centrífugo de la energía, se va, y no la puedes retener.

Así que “parar” es ocuparse de sí mismo. “No hacer” de manera consciente, es relajación. La relajación es un movimiento centrípeto que lleva la energía hacia mi interior; hacia mi ser. Simple: si me detengo conscientemente la energía regresa, si me esfuerzo la energía se disipa.

Frente a este escenario, la “Relajación Consciente” nos ofrece una alternativa, es posible una disminución voluntaria de los procesos acelerados y es posible establecer un desahogo voluntario obtenido por medio de la calma que produce la relajación.

Con la “Relajación Consciente” en pocos minutos es posible borrar la fatiga, mejor que muchas horas de mal sueño, permite ahorrar energía vital necesaria para los planos físicos, mental y emocional, además, las células nerviosas reposan y rejuvenecen y esto permite a nuestro sistema recuperarse rápidamente, entre otros beneficios.

¿Cuánto tiempo dedicas para relajarte?

Seguiremos compartiendo información de tu interés para que te eduques y reflexiones en torno a temas de bien-estar integral.

¡La buena noticia es que el “Arte de la Relajación” se aprende!

Y si es de tu interés incorporar la “Relajación Consciente” a tu estilo de vida, eres [email protected] a conocer nuestros programas, los que hemos desarrollado exclusivamente y que contempla todo lo que requieres para relajar tu cuerpo y tu mente.

Por: Rosa Morón Concha, Fundadora de The Ratnavali Center, Centro de Bienestar para la Educación de la Inteligencia emocional, Mindfulness & Wellness. Instructora de Bienestar integral, Inteligencia Emocional, Meditación, Mindfulness, Alimentación Consciente y Yoga. Deportista y maratonista amateur, con estudios en Chile, Inglaterra e India.

¿Dónde la puedes encontrar?

En sus redes sociales

 

  • Publicado por: Miguel Andrade
  • Fuente: The Ratnavali Center
  • Foto: The Ratnavali Center
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