En la siguiente nota, les comparto comentarios, de lo que fue mi participación en los 21K de Buenos Aires.

Expo y Retiro de Kit:

Lamentablemente acá estuvo el punto negro del evento en general, la ubicación de la expo estaba al final de una avenida muy grande y central, ésta era demasiado concurrida y su cercanía con el estadio de River Plate sumaba 2 factores: 1. una gran congestión y dificultad para acceder al lugar y 2. La advertencia de tener cuidado con el horario de inicio y término de un partido de futbol pues las barras bravas allá hacen honor a su nombre.

Físicamente nos encontramos con un espacio reducido y una cantidad de operaciones que sobrepasaban al personal disponible, por lo que existían grandes filas para poder hacer el retiro de un Kit bastante completo, que contenía un montón de productos de los auspiciadores, algo mucho más grato que recibir un montón de papelería. Al terminar la primera etapa se debía cambiar de locación a un segundo piso dónde se realizaba la entrega de la polera de competencia en dónde chocabas nuevamente con una gran fila.

Recomendación: Vayan con tiempo, no necesariamente porque haya un gran número de stand para visitar o un gran circuito con concursos, regalos y premios.

Largada:

Las áreas de largada estaban “delimitadas” por segmentos de tiempo total al completar, las cuales eran fácilmente reconocibles por color de banderas asociadas al color de pulsera que entregaba la organización junto con el kit de competencia. En general se observó un respeto por ésta segmentación, permitiendo tener una partida más ordenada, en cuanto a ritmos de carrera.

Previo a dar largada y posterior al himno nacional se realizó la presentación de los atletas de elite que se presentaban a la carrera, destacando su nacionalidad, género y marcas personales, obviamente con un carácter rimbombante tal cómo amerita un espectáculo de éstas características y con ese toque sensacional que sólo los argentinos le pueden dar.

La largada se dio exactamente a las 07:30am según el itinerario, obviamente partiendo unos minutos antes los atletas en situación de discapacidad.

Circuito:

La carrera transcurrió por un circuito muy cómodo, que pasaba desde las grandes avenidas de Buenos Aires, entremedio de parques y esculturas para adentrarse en el centro mismo y casco histórico de la ciudad, para salir a tomarse parte de una autopista en dónde los corredores pasaron por pórticos de pago de peaje. (No fue necesario pagar el pase o tener tag)

La altimetría es muy favorable puesto que contempla una elevación, desde su punto más bajo al más alto, de sólo 50mts totales (aproximadamente) siendo el kilómetro 8 (al entrar a Av. 9 de Julio), el que presenta una inclinación considerable en un corto tramo, 26mts aprox. y por lo tanto se requiere un poco más esfuerzo para no bajar el ritmo. Luego, en esfuerzo, le siguen el kilómetro N°10 y N°19, ambos con una elevación de 10mts aprox.

Por lo demás el circuito es muy agradable, presenta una ciudad tranquila, limpia y bella, en dónde corres rodeado de parques, plazas, museos y la clásica arquitectura europea de influencia italiana de la ciudad de la furia, que más que furia ofrecía alegría y un grato entorno para hacer afrontar la carrera. Obviamente este tour a pie de 21K contempló las infaltables visitas  a la casa Rosada, El Obelisco, el Teatro Colón, el cementerio Recoleta y el Planetario.

Hidratación:

La hidratación estuvo a cargo de Powerade lo que para muchos pudiese ser relevante, en mi caso en general busco sólo el agua y aquí vienen 2 puntos interesantes a considerar.

Primero, la localización: En esta carrera se separó por uno a dos kilómetros la entrega de isotónica de la entrega de agua, por lo que era fácilmente reconocible quien y dónde obtener la hidratación que uno prefiere y además brindaba la oportunidad de tener más puntos de abastecimiento, por decirlo así, durante el trayecto.

Segundo, la disposición: Los puntos de hidratación no contemplaban un par de carpas llenas de vasos en su interior con un montón de manos asomándose lo más posible para facilitar la entrega, sino que en éste caso se disponían por ambos lados de la calzada, muchas personas con vasos en el caso del isotónico y botellas en el caso del agua, formando un callejón central para el paso de los corredores. Este “callejón” de hidratación, en vez de punto, se extendía por a lo menos 200 a 300mts de personas dispuestas a entregar hidratación y mucho aliento, lo que permitía optar por cualquier lado para obtener el preciado líquido, poder avanzar varios metros sin el temor de quedarse sin alcanzar un vaso/botella y no requerir un desvió o acercamiento en la dirección de carrera pues el personal se acercaba a ti para facilitar la entrega. 

En mi opinión uno de los mejores elementos de la carrera.

Seguridad:

Buenos Aires es una ciudad de 15 millones de habitantes, algo así como todo Chile metido allá y los días previos presenciamos el caos vial propio de tremenda urbe. Durante el transcurso de la carrera no escuché ningún bocinazo, no presencie ningún automovilista peleando por cruzar una avenida o calle y por ende mucho menos a algún corredor semi atropellado por un motorista furioso. Le doy este punto a favor a la organización y seguridad en la ruta, pero me da para pensar si mucho tiene que ver quizás la idiosincrasia nacional.

Por otra parte, si bien no me tocó presenciarlo, escuché varias quejas de lo agresivos que estaban los guardias en torno al sector principal del evento (partida/llegada) en dónde bruscamente echaban a quien incumpliese alguna “norma”, ya fuese fotógrafo, aficionado sin inscripción, acompañantes de corredores, público asistente, inclusive a quienes llegaron muy tarde al punto de partida teniendo su dorsal. No ahondaré más en esto pues no puedo dar fe de todo pues no fue mi caso personal.   

Otros:

  • Los baños y otros servicios dispuestos estaban muy bien distribuidos y proporcionados en cuanto a la cantidad de asistentes.
  • La temperatura fue ideal y la única mala pasada la jugaban los fuertes vientos que se sentían en contra a partir del kilómetro 15 aprox. que yo sepa nadie se voló, no obstante daba mucho frío sobre todo si estabas a la sombra.
  • Cerca del 4to kilometro se encontraba un grupo de personas entregando animo con gritos y carteles de apoyo, todo en torno a una marca, pero funcionaba igual. De todas maneras durante el circuito cómo tal, no existió gran presencia de “espectadores” que dieran aliento, no obstante se sentía un gran apoyo desde los propios corredores hacia sus pares, demostrando lo fraternal que es ésta actividad.
  • Algo así como 4 a 5 “bandas” estaban distribuidas por todo el circuito y digo “bandas” entre comillas, pues solo la primera era un grupo con instrumentos representantes fieles del imaginario de los Rockeros argentinos, el resto más bien se componía de alguna base armada con un par de “cantantes” haciendo diversas versiones de covers clásicos hasta de axé en versión cumbia. No obstante éstas prendían mucho a los que claramente era fieles seguidores del género.
  • Además de los antes mencionados como callejones de hidratación, la ruta contó con puntos de entrega de fruta, algo que a priori me pareció muy extraño, ya que no me imagine tratando de mantener el ritmo mientras me comía media naranja, pero luego lo pensé como una buena alternativa para quienes, por la razón que sea, no ocupan geles de carbohidratos y requieren obtener un shot de energía en plena carrera.

 En Resumen en mi escala de evaluación una carrera 9/10 la cual me gustaría poder repetir el próximo año.

Howdy,
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