• Esta deportista en sus inicios no buscaba encontrarse con el atletismo, pero aun así terminó por enamorarse de este deporte. Pasó de ser alguien que conocía muy poco a tener en mira a los Juegos Parapanamericanos de Santiago 2023.

Ella comenzó en el mundo del atletismo paralímpico en el año 2014, ya que debido a una lesión debió alejarse del fútbol. Durante el período de recuperación se vio obligada a alejarse de casi toda actividad física, salvo por trotar. Esto la llevó a dejar de lado el interés por el ejercicio.

“Yo no trotaba nada. Fue de a poco que me fui encontrando con esto y como llevaba tanto tiempo sin hacer deporte me dieron muchas ganas de moverme. Empecé a trotar y a trotar hasta que al final descubrí que me fue gustando de a poco y con el tiempo no lo podía dejar. Me sirvió como terapia, yo tenía varios temas complejos de autoestima y que no había logrado resolver hasta que comencé a correr”, dice Makarena Arriagada.

El running fue una parte importante como menciona Makarena para que ella pudiera cambiar su mentalidad y se acercara al mundo paralímpico. Su motivación por realizar deporte finalmente fue más grande que cualquier cosa, haciendo que ella volviera a correr.

Este impulso deportivo se explica, debido a que desde pequeña tuvo la oportunidad de poder pasar por varios deportes como la natación, básquetbol, tenis, tenis de mesa y fútbol, resultando en que nada la atrapaba tanto como para dedicarle una buena cantidad de tiempo.

Tras su lesión, le terminó por dar miedo practicar fútbol, y a pesar de intentarlo por segunda vez, volvió a intentarlo terminando por sufrir una lesión que sería la que la alejaría totalmente de este deporte.

“En un inició yo no tenía ningún entrenador, salía a trotar replicando ejercicios que veía en redes sociales o guiándome por lo poco que sabía. Tras una corrida en Viña del Mar, la cual conseguí ganar, es que se me acercó un entrenador de un club runner de la región para ofrecerme participar de este. Fui entrenando en compañía de otros runners, pero nada tan personalizado”, explica Makarena.

Sería hasta que se inscribió en la rama de atletismo de la Universidad de Playa Ancha, en donde se encontraba estudiando Terapia Educacional, que sus entrenamientos se volverían más planificados y centrados en trabajos de pista.

Sus ambiciones estaban comenzando a aparecer y los campeonatos estaban dentro de su planificación. Tuvo que compatibilizar estudios y deporte casi de un día para otro, provocando un desgaste físico y mental que no había experimentado antes.

“Antes practicaba de forma muy amateur, entonces nunca le di prioridad al deporte. No fue hasta que estaba en tercer año de mi carrera que comencé a tener que congeniar estos dos aspectos de mi vida. En un principio me costó un poco, pero me fui acostumbrando a ordenar mis horarios”, comenta Makarena.

Cuando comenzó a competir en el atletismo paralímpico era todo un mundo por conocer. En sus comienzos ella competía de forma convencional representando a su universidad en los 5.000 metros planos y en Cross Country. Ella se encontraba en un punto en el que no se imaginó estar nunca.

“Estaba super nerviosa y entusiasmada. Nunca pensé que yo iba a dedicarme a entrenar o estar en una disciplina tan estricta como lo es el atletismo. Miraba para atrás en mi vida y decía ‘¿Cómo llegué aquí?’, en mente y alma estaba con una autoestima mucho mejor, llegando a poder disfrutar de las competencias”, menciona Makarena.

Para competir al nivel paralímpico debió adecuarse a competir en los 400 metros. Junto con su entrenador de ese entonces se pusieron de acuerdo para seguir compitiendo en esta distancia. En 2016, esta decisión le significó un cambio en sus entrenamientos, llevándola a tener que prepararse para las pruebas de velocidad.

En la primera prueba en la que compitió en esta distancia fueron los Juegos Paranacionales del año 2015, en ellos Makarena llegaba con una nula experiencia llegando al punto en que no sabía colocar los tacos de forma adecuada, a pesar de esto y contra todo pronóstico ganó en los 400 metros.

“Para mí era totalmente desconocido el tema de las competencias nacionales y nunca me imaginé competir a nivel nacional. Me vi al nivel de los mejores, fue algo inimaginable y nunca lo dimensioné. Una cosa me llevó a otra hasta estar donde estoy hoy en día”, dice Makarena.

Compitió fuera de Chile en 2016 con miras a clasificarse a los Juegos Paralímpicos de Río. Era apoyada por el Comité Paralímpico de Chile, quienes tenían una fe importante en ella para que representara al país. Lamentablemente, una lesión trunco esto impidiéndole seguir con este sueño.

“Del 2014 al 2016 yo no me veía de la forma en que me comencé a ver después. No alcancé a proyectar eso que con el paso del tiempo me fui dando cuenta. Solo pensaba en terminar la universidad y seguir entrenando, pero con los resultados que fui viendo empecé a proyectarme más”, explica Makarena.

En su futuro tiene en mente seguir mejorando su rendimiento, ya que con la pandemia no tuvo la oportunidad de entrenar en pista viendo mermado su potencial. Además, espera poder cerrar el año con alguna competencia internacional para tener la chance de ir al mundial del próximo año y también ir a los Juegos Parapanamericanos del 2023.

  • Publicado por: Matías Méndez
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