• Hace ya 8 años que ocurrió esta tragedia que afectó a muchas personas. El atentado sufrido en la ciudad de Boston durante el Maratón obligó a que se tuvieran que cambiar las normas para que en el futuro no se repitiera.

El lunes 15 de abril del año 2013 es la fecha que dejaría una huella en la vida de muchas personas. Ese día se llevaba a cabo a tradicional Maratón de Boston, la cual se corre desde 1897. Además, es una de las seis “World Marathon Majors” junto con las de Nueva York, Chicago, Berlín, Londres y Tokio.

El día del atentado había comenzado sin mayores inconvenientes como era de costumbre. Los funcionarios a cargo de la seguridad iniciaron su clásica inspección en busca de posibles problemas o riesgos posibles. La última revisión realizada por ellos fue una hora antes que explotaran las bombas.

Antes de ello, no existían las prohibiciones de hoy en día, las personas entraban y salían con objetos en sus mochilas o bolsos sin una mayor revisión. Ese lunes cerca de las 14:50 horas en Boylston Street, Estados Unidos, cerca de Copley Square, justo antes de la línea de meta se escuchó y sintió un fuerte estruendo.

Era el primer explosivo que había detonado frente al Marathon Sports, luego fue el turno del segundo, a una cuadra hacia el oeste, en Boylston Street, apenas unos segundos después.

Las bombas fueron descritas, por las autoridades, como artefactos explosivos improvisados construidos con ollas a presión, explosivos, pedazos de metal y bolas de rodamientos, las cuales se colocaron en bolsas de lona de nailon de color negro.

En el momento de la primera explosión, el reloj de la carrera en la meta mostró 04:09:43 Y un chileno estaba presente en esa tragedia. Rodrigo Salas de Olimpo Producciones en una entrevista pasada con ViRun relató su experiencia junto a su amigo:

“Nosotros veníamos muy atrás, por el kilómetro 25 o 27 y de repente comenzamos a ver ambulancias que iban llegando. Estábamos preocupamos, y un amigo de Chile nos llamó preguntándonos como estábamos. Nos movilizamos rápidamente y tomamos un taxi (…) Fue una experiencia en la que vimos todos los aspectos de seguridad que tienen en Estados Unidos. El ejército, la policía, los sistemas de salud y los puntos de prensa. Vimos en vivo y en directo muchas cosas que no imaginábamos”.

Los funcionarios del Departamento de Policía de Boston informaron que aquel día, lamentablemente murieron tres personas, entre ellas un niño de ocho años de edad. También, informaron acerca de 28.213​ personas que resultaron heridas, de las que catorce sufrieron la amputación de algún miembro.

  • Publicado por: Matías Méndez
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