El tendón rotuliano forma parte del aparato extensor de la rodilla. La tendinitis suele estar causada por una excesiva tensión de los cuádriceps que degenera el tendón e incluso puede provocar desgarros en él. El cuádriceps interviene en la absorción de los impactos tras un salto de ahí que esta lesión también sea conocida como rodilla del saltador.

Se produce principalmente por sobrecarga, movimientos repetidos que acaban causando irritación o daño. Debido al rebote que se produce cuando corremos el tendón acaba resintiéndose y pudiendo derivar en lesión. Otra de las causas más frecuentes tiene un origen congénito, ya que la desviación en la posición de la rótula también puede ser causa de tendinitis.

A pesar de que al principio sólo produce molestia y no llega a ser doloroso, luego se transforma en un dolor en la zona situada entre la rótula y la parte superior-anterior de la tibia y por dificultades a la hora de saltar. Se acompaña de una sensación de pérdida de fuerza en la rodilla y por fuertes molestias al incorporarse tras permanecer sentado o al intentar ponerse en cuclillas.

Como medida preventiva, se recomienda realizar un estiramiento diario del cuádriceps, músculos de la corva y de la pantorrilla, acortar la zancada y el fortalecimiento del tren inferior, especialmente cuádriceps e isquiotibiales.

Para su tratamiento se recomienda cambia temporalmente el running por bicicleta o elíptica, evita correr si la molestia es muy grave, de lo contrario reduce los kilómetros semanales. Reposo, hielo y masajes en la zona. Aplicación de antiinflamatorios locales. En caso de que la lesión se haga crónica puede requerir infiltraciones.

  • Publicado por: Miguel Andrade
  • Fuente: Centro de Salud KDR
  • Foto: Centro de Salud KDR
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